Cuando Lien-tzu murió, su esposa Zumi, su hijo mayor Ling y sus dos niños pequeños, quedaron en la más absoluta pobreza.
Mientras el hombre de la casa estaba vivo, había estado trabajando de sol a sol en las plantaciones de arroz de Cheng.
Cuando Lien-tzu murió, su esposa Zumi, su hijo mayor Ling y sus dos niños pequeños, quedaron en la más absoluta pobreza.
Mientras el hombre de la casa estaba vivo, había estado trabajando de sol a sol en las plantaciones de arroz de Cheng.
Categories: Cuentos · Jorge Bucay
Tagged: Bucay, Fragmento literario, Jorge Bucay
En un lejano país había un señor feudal, cuyo poderío sólo era equiparable a su crueldad.
En su territorio imperaba su ley y a los campesinos les estaba prohibido hasta mencionar su nombre. El pueblo vivía oprimido por los alguaciles que él designaba y agobiado por los recaudadores de impuestos, que les quitaban las pocas monedas que podían obtener vendiendo sus cosechas, sus vinos o sus trabajos manuales.
Categories: Cuentos · Jorge Bucay
Tagged: Bucay, Fragmento literario, Jorge Bucay
Voy paseando por un camino solitario, disfruto del aire, del sol, de los pájaros y del placer de que mis pies me lleven por donde ellos quieran.
A un costado del camino, encuentro un esclavo durmiendo.
Categories: Cuentos · Jorge Bucay
Tagged: Bucay, Fragmento literario, Jorge Bucay
Era un barsucho de mala muerte, en uno de los barrios más turbios de la ciudad..El ambiente sórdido parecía extraído de una novela policial de la serie negra.
Un pianista borracho y ojeroso golpeaba un blues aburrido, en un rincón que apenas se divisaba entre la poca luz y el humo de cigarrillos apestosos.
Categories: Cuentos · Jorge Bucay
Tagged: Bucay, Fragmento literario, Jorge Bucay
Hace muchos años, cuando apareció en el mundo el Detector de Mentiras, todos los abogados y los estudiosos de la conducta humana estaban fascinados. El aparato está basado en una serie de sensores que detectan las variaciones fisiológicas de sudoración, contracturas musculares, variaciones de pulso, temblores y movimientos oculares que se producen en un individuo cualquiera cuando miente.
Categories: Cuentos · Jorge Bucay
Tagged: Bucay, Fragmento literario, Jorge Bucay
Había una vez, un gurú que vivía con sus seguidores en su ashram en la India.
Una vez por día, al caer el sol, el gurú se reunía con sus discípulos y predicaba.
Un día, apareció en el ashram un hermoso gato que seguía al gurú por dondequiera que él fuera.
Categories: Cuentos · Jorge Bucay
Tagged: Bucay, Fragmento literario, Jorge Bucay
…Y sucedió que un día en las puertas del cielo, se juntaron algunos cientos de almas, que eran las que anidaban en los hombres y mujeres que habían muerto ese día…
San Pedro, supuesto guardián de las puertas de entrada al paraíso, ordenaba el tráfico:
Categories: Cuentos · Jorge Bucay
Tagged: Bucay, Fragmento literario, Jorge Bucay
Hubo una vez un rey a quien la vanidad había vuelto loco (la vanidad siempre termina por volver loca a la gente).
Ese rey mandó construir, en los jardines de su palacio, un templo y dentro del templo hizo poner una gran estatua de sí mismo en posición de loto.
Categories: Cuentos · Jorge Bucay
Tagged: Bucay, Fragmento literario, Jorge Bucay